Voces

Si me pierdo, entonces seré lo que quise ser.

Un loco, quizá. Alguien bien informado, en todo caso.

Los pájaros que anidan en mi techo

pían voces de otros continentes.

Cuando no las repites no pasa nada,

todo está en su sitio.

Pero llega el señor y te pregunta como no queriendo

si oyes voces.

Y tú oyes.

Y él habla.

Y tú oyes.

No lo sé.

Pero este “No lo sé” lo que dice realmente

es que aprendí a distinguir el camino

desde pequeño.

Si me pierdo otra vez,

entonces que las moscas encuentren

dónde estaba el error.