
En mis poemas siempre salen pájaros.
No sé por qué es,
pero escribiría otro poemario
y le titularía: En mis poemas siempre salen pájaros.
Poco sé de los pájaros.
Algunas veces me revelan secretos,
hablan como niños, como hombres, como ancianos…
lloran los pájaros de mis pobres poemas
y también nos echan en cara haberlos cuidado.
Algunos que han venido a mí -pocos-
tenían alguna ala rota,
otros respiraban con dificultad,
otros presumían de haber leído a Góngora.
En mis poemas siempre salen pájaros,
no cito de qué especies,
algunos caben en mi mano,
otros saben elevarme a la altura de su vuelo.
En lo que hacen su vida, yo les tecleo,
escribo versos tristes sobre tristes pájaros.
La realidad es que poco sé de pájaros.
Lo que no quita que sean el tema más interesante
sobre el que soy capaz de escribir.