
Mírala, ahí está, en los Reels, de nuevo. Se trata de Lady Chocolate. A su mini-video enseñando glúteo han acudido 378 likes y 298 corazones. Un like es mío. Me he arrepentido. Debí dar Me importa. Es maravilloso cuando enseña glúteo. Después de eso la cámara sube y ves su carita de alhelí caoba mostrando una sonrisa de mortuoria flor desértica. Tira un beso. El vídeo se acaba. Lo veo 7 veces más. No debí ser tan rácano con el like. Un Me importa. Pero si ahora ve que lo cambio quizá piense que soy un tarado. O, peor, ve dinero a mi alrededor. Vivo bien, pero encapsulado dentro de una pensión, a la ayuda de papá y mamá. Me hice de la plataforma Adopta un tío y hace dos días hablé con Tita. Tita tiene 46 años y, en las fotos, aparece en una playa vestida con bañador, pelo rubio rizado. Sonríe. ¡Ah, pero que vives con tus padres! Jajajajjajaja. Yo digo que les cuido. Soy bueno. Ella tiene dos hijos adolescentes. Odia que yo fume. También le he dicho que ronco terriblemente. Me dice que si mis fotos son de ahora debería adelgazar. Ella mide 1´63. Me encanta Tita, pero su arrogancia le pierde. Estoy por mandarle un mensaje incendiario. Me está faltando al respeto. Dice: No va a haber sexting ni nada así. Así de presuntuosa es Tita. Al final acabo la conversación dándole a Finalizar. Siempre igual. Ya mi abuela, de pequeño, me decía que yo era muy bueno y que no le extrañaba que fuera el hazmerreír de clase. Yo iba a misa los domingos a besar al niño Jesús. Me gustaba la hostia consagrada y el vino, aunque nunca me dieron el vino. La hostia me la pegaba al paladar y jugaba con ella con la lengua. Todavía no había venido Lady Chocolate a atizar mi vida onírica. La pija estoy por cortármela. La andropausia no perdona. Regreso al programa Adopta un tío. Maribell es una mujer de ensueño. Veo que mide 1´88 cm. Le doy a Hechizar. A cualquier otro le entraría la risa de otra manera. Mi padre está a salvo del cáncer de esófago que le vino hace dos años, aunque no se libre de que cualquier día le vuelvan a operar. Mamá superó la quimio y ahora está con pastillamen. Yo no salgo de la habitación. Veo Reels y me la casco un par de veces al mes. Leo los diarios de los sabios. Kertész, Pániker, Joseph Roth, Henry Miller, Cheever, el Fractal de Trapiello. Cada vez leo a más mujeres, aunque mi preferida es Lady Chocolate. Seguro que Lady Chocolate también escribe (como a mí, Tólstoi le tienta). Es una época en la que cada ente da de sí un libro, lo pare. He parido un libro, he viajado en globo, tengo dos hijos y no sé quién coño es el padre, pero ni me importa. Tengo una pensión, igual que Alberto Masa, que está mal de la cabeza. Por mi parte, soy clavado, aunque sin hijos ni globo, cambié mis horarios y ya siempre como pan de día y medio. Mojo con alevosía la yema del huevo y, apenas en un bocado, como la ristra de fuet que me sobró de ayer. Soy el monstruo, aunque estoy cansado de que llamen al telefonillo. Sus insultos son poco originales.