Por una cerveza

¿Quién es? ¿Quién? Ah, sí. Es el chico del Ángel. ¿Quién? Ese. El de las gafas sucias. Alberto. Alberto… No es que sea sordo. No, yo tampoco. Mira, hola ¿Quieres algo? Pero tu padre dijo que no te diera alcohol. Un botellín sí. No pasa nada por un botellín. Bueno, por mí como si te bebes ocho. Ángel es un buen hombre, Arturo. Alberto. ¿Eres Alberto o Arturo? Sí, mira, ya viene el Ángel. Mira, hoy ha venido tu chico. ¿Le doy una cerveza? Es muy buen chaval. No, muy inteligente, además. Y es bueno. Lo que pasa es que, de bueno, se pasa. Y entonces pues le pasa como a mí. A mi padre se le está yendo la putacabeza. Soy Alberto Masa. Soy… un vago. Un vago. No, pero él es que es intelectual. Se lee libros y los escribe. Escribe libros. ¿Cuál es el último libro que te has leído, Arturo? No, pero no leo ya. Se me ha pasado. Quiero un agua con gas. Mira, antes quería un tercio. Yo le he dicho que botellín. Tu padre sí ha sido un trabajador toda su vida. Y ahora, claro, pues las cosas que pasan. No, si es buen chaval. Ángel, hombre, si estáis todos los días de hospitales. Dame a mí una clara y a mi hijo un agua con gas. Otro día que tengo que ir a la farmacia. La literatura no tiene sentido ninguno. Cita a Quevedo. No, no, no. Oye, que yo en mi tierra sí fui a la escuela y nos enseñaban quién era Quevedo y el otro ¿Cómo se llama el otro? Hombre, pues Cervantes y Lope de Vega y esos. Imagina ahora que Arturo resulta ser Lope de Vega. No, Alberto, se llama Alberto. A ver, Alberto, toma una servilleta, escribe una poesía que entendamos. Se me ha acabado la tinta del boli. Bah, hoy no sé qué escribir. Me voy a tomar 3000 mg de Tranxilium. La de héroes que ahorran 3000 mg de Tranxilium. No lo sabe usted bien. Un beso. No, no quiero el agua con gas. Que se lo beba su tía.